VIOLENCIA PSICOLÓGICA
La violencia contra las mujeres actualmente está muy agravada, generalizada y en algunas ocasiones incluso normalizada. Se da en todos los sectores de la población sin importar el nivel de educación o el nivel económico, de una u otra forma todas las mujeres somos o hemos sido víctimas de violencia, incluso en el ámbito familiar es en donde en muchas ocasiones se cometen los actos más violentos y son en el aspecto psicológico donde resultamos más afectadas ya que es el que nadie ve, nadie es testigo pero la herida se forma con graves consecuencias emocionales. Además, tenemos modelos educativos y sociales basados en estereotipos en los que se espera de las mujeres que seamos más sumisas, dependientes, y entregadas, lo que aumenta nuestra vulnerabilidad a sufrir violencia psicológica en las distintas etapas de nuestra vida.
La violencia psicológica la define la LEY GENERAL DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA de la siguiente forma:
ART. 6.- Los tipos de Violencia contra las Mujeres son:
La violencia psicológica.- Es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que puede consistir en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos, humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, ansiedad, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima, inseguridades e incluso al suicidio.
En muchas ocasiones esta violencia puede empezar de forma sutil e ir incidiendo poco a poco en nosotras de forma que no nos damos cuenta hasta que ya nos encontramos bajo el control del otro de forma dependiente, con miedo y con coacción.
En la sintomatología de mujeres maltratadas o violentadas psicológicamente se observan diferentes tipos de afectación psicológica, como:
Mayor prevalencia de trastornos de ansiedad
Fobias
Depresión
Disfunciones sexuales
Sentimientos de culpa
Baja autoestima
Inseguridad
Aislamiento
Pueden llegar al extremo del consumo de sustancias y los intentos de suicidio.
Algunos ejemplos de que eres víctima de violencia psicológica son:
Amenazas
Chantaje
Humillación
No dejar que se participe en la toma de decisiones sobre cuestiones como el manejo de dinero, gestión del tiempo, trabajo, reuniones, y diversas actividades
Control
Insultos
Comparaciones descalificadoras
Gritos: las discusiones son habituales en las relaciones, los gritos no lo son
Control de la imagen
Burla
Críticas reiteradas y constantes
Descalificar los sentimientos, que provoca desconfianza, inseguridad y baja autoestima
Indiferencia
El dolor emocional causado por esta violencia es más difícil de comprender y es más duradero que el físico y su tratamiento debe ser psicológico, puesto que dejan una huella profunda en la personalidad disminuyendo o eliminando los recursos internos con los que contamos para hacer frente a diferentes situaciones de la vida cotidiana